ANAVE participa en una jornada sobre la aplicación práctica del Convenio de aguas de lastre

El pasado 29 de noviembre, el Comité de Asuntos Marítimos y Marinos del Instituto de la Ingeniería de España organizó la jornada técnica “Polizones biológicos: Agua de lastre”, en la que la responsable del Gabinete de Seguridad y Medio Ambiente de ANAVE, Araiz Basurko participó con la ponencia “El Convenio de aguas de lastre visto por los usuarios, los navieros”. Su exposición se centró en la aplicación práctica del Convenio por las empresas armadoras y las dificultades y costes a las que éstas se enfrentan para cumplir sus requisitos.

En la jornada también se presentaron otras ponencias sobre las “Especies invasoras contenidas en el agua de lastre”, “El Convenio de agua de lastre, protección del mar”, “Los equipos técnicos y métodos operativos requeridos por el convenio” y “La aplicación del convenio en España y la UE”.

El objetivo de la jornada ha sido analizar las implicaciones que supone para el transporte marítimo la entrada en vigor del Convenio internacional para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques (Convenio BWM). Las inversiones necesarias para cumplir el Convenio se cifran en 100.000 millones de dólares en los próximos 5 años. Esto representa un enorme desafío y una carga financiera para los armadores, al mismo tiempo que una oportunidad para la industria auxiliar proveedora de los equipos que es necesario instalar a bordo de los buques, cuyos requisitos de homologación deben cumplir la reglamentación de la OMI y, en su caso, la del USCG. Para los armadores se trata de un importante coste adicional, en un momento en que muchos mercados de fletes arrastran una situación de crisis. Por otro lado, en la comunidad científica existen voces que opinan que este convenio llega tarde y no podrá remediar el mal que ya se ha ocasionado. Por último, la Administración marítima, que es responsable del cumplimiento de esta nueva reglamentación, debe dotarse de los recursos y la organización necesarios para vigilar eficazmente su cumplimiento.

El Convenio entró en vigor el 8 de septiembre de 2017 y ya ha sido ratificado por 65 Estados signatarios, que representan casi el 74% del arqueo de la flota mercante mundial. En su reunión del pasado mes de julio, el Comité de Protección del Medio Marino de la OMI acordó retrasar para algunos buques hasta 2 años las fechas para adaptar de una forma más progresiva los buques existentes al cumplimiento de los requisitos del Convenio BWM, cuya implantación será plena en toda la flota en 2024.

5/12/2017

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