Los armadores griegos, a favor de limitar la potencia de los buques para reducir las emisiones de GEI

La UGS respalda una propuesta del Gobierno griego, que se discutirá en la OMI a principios de noviembre

23/10/2019 - La Unión de armadores griegos (UGS) respalda la propuesta del Gobierno griego de limitar la potencia propulsiva de los buques para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de los buques.

Dicha propuesta para mejorar de forma inmediata la eficiencia energética operativa de los buques existentes se ha presentado en el contexto del debate sobre las medidas para llevar a la práctica la Estrategia Inicial de la OMI para reducir dichas emisiones del transporte marítimo y se discutirá en la próxima reunión del grupo técnico entre sesiones de la OMI de la ONU, del 11 al 15 de noviembre de este año.

La propuesta de Grecia, basada en una propuesta anterior respaldada por la Cámara Naviera Internacional (ICS) y algunos Estados Miembros de la OMI, complementaría a una revisión del Plan de Gestión de Eficiencia Energética de los Barcos (super SEEMP) de tal forma que garantiza el cumplimiento del Objetivo de la OMI para 2030. Esto se conseguiría estableciendo un requisito obligatorio para cada barco de cada segmento de flota particular, de una forma tal que impide que haya incumplimientos intencionales o involuntarios.

La medida propuesta establecería un límite a la potencia propulsiva que los buques que superan las 5.000 GT pueden usar en circunstancias normales. Se introduciría gradualmente en tres años, comenzando antes de 2023. Se propone que los graneleros y petroleros reduzcan su potencia propulsiva en un 50% y los portacontenedores en un 66%. Incluye una cláusula de revisión para permitir que la OMI rectificase, si es necesario.

Suponiendo que la curva Potencia-Velocidad tenga un exponente 3, como suele aceptarse comúnmente, estas reducciones conducirían a los graneleros a operar a unos 10,5 nudos, a los petroleros a unos 11,5 y a los portacontenedores a unos 13,4.

Esta propuesta es en general compatible con el modus operandi del transporte marítimo a granel en régimen tramp, donde los fletadores desempeñan un papel determinante en la operación del barco. Por eso el compromiso únicamente de los armadores con la eficiencia operativa de un barco a través de medidas basadas en objetivos, KPI, etc. podría no ser suficiente para reducir drásticamente la huella de carbono de los buques a corto plazo, como pretende la OMI y el sector. "Los fletadores deberían estar claramente obligados a adherirse a cualquier medida adoptada para reducir las emisiones de GEI de los barcos", subrayó el presidente de la UGS, Theodore Veniamis.

“Estamos muy contentos de que nuestro país esté a la vanguardia de los esfuerzos genuinos para proponer medidas eficaces y factibles para combatir el cambio climático. La propuesta del gobierno de Grecia es sencilla, transparente, fácilmente ejecutable y se adapta a las especificidades del sector sin distorsionar la competencia, que es un requisito primordial. Además, podría aplicarse en un plazo muy corto, antes de 2023, conduciendo ya a reducciones directas de las emisiones absolutas de GEI, SOx, NOx y del ruido subacuático. También tiene en cuenta la seguridad y permite la innovación a medio y largo plazo, recompensando a los buques más eficientes. Sobre todo, sienta las bases para que el sector naviero inicie su descarbonización, a la espera de nuevas tecnologías de carbono cero o combustibles alternativos cuando estos estén disponibles”, concluyó Veniamis.