Un informe de LR y UMAS evalúa las distintas opciones de combustibles marinos para 2030

22/4/20 - La sociedad de clasificación Lloyd’s Register, junto con por la consultora marítima UMAS han publicado recientemente un informe bajo el título ‘Techno-economic assessment of zero-carbon fuels’ (Evaluación técnico-económica de los combustibles con cero emisiones) en el que evalúan las distintas opciones de combustibles marinos con cero emisiones de carbono de cara a 2030, desde el punto de vista de la inversión, la tecnología y la sociedad.

Se analiza, en primer lugar, la viabilidad económica de buques con cero emisiones respecto a uno que use combustible reglamentario actual (VLSFO). En segundo lugar, se estudia la viabilidad tecnológica tanto de los buques como de las instalaciones de suministro para dichos combustibles. Finalmente analiza cómo está evolucionando el panorama energético en otros sectores y cómo afectará a la descarbonización del sector marítimo.

Según dicho informe, los biocombustibles pueden resultar la opción más competitiva a corto plazo frente a otras soluciones. Sin embargo, hay obstáculos importantes relacionados con su sostenibilidad y disponibilidad a medio y largo plazo que los harán probablemente poco competitivos debido a posibles restricciones o precios más altos. Además, no se pueden considerar un combustible de transición para la aplicación de tecnologías mas avanzadas y eficientes en el futuro.

Por el contrario, el amoniaco, producido a partir de hidrógeno, que a su vez se obtiene del gas natural, sistemas de captura de carbono y energías renovables, podrían tener un coste parecido a los biocombustibles en el corto plazo, pero probablemente mucho más barato en 2050.

El informe de LR establece que, aunque de cara al futuro haya opciones que podrán aguantar mejor que otras el paso del tiempo y sigan siendo válidas a través de las décadas, el precio del combustible es el factor principal y, bajo este punto de vista, no hay una ‘mejor opción’ que sea la más competitiva desde la actualidad hasta 2050. “Gestionar esta incertidumbre significa que la flexibilidad es clave para asegurar la resiliencia”, concluye.

El informe completo de LR y UMAS esta disponible en inglés en el siguiente enlace.