Un BDI en mínimos históricos provoca el aumento de desguaces y la renegociación de contratos de construcción de graneleros

En la segunda semana de febrero, los fletes de carga seca están registrando mínimos históricos absolutos, con el Baltic Dry Index (BDI) en 540 puntos hoy 13 de febrero. Si se corrige el índice por la inflación que ha acumulado el dólar estadounidense desde que se estableció el BDI en 1000 puntos, en enero de 1985, resulta un valor de 242 puntos, por debajo del 25% de los niveles de hace 30 años, en dólares de valor constante, lo que da una mejor idea del grado de insólita depresión en que se encuentran los fletes en la actualidad. Visto de otra forma, en noviembre el BDI alcanzó puntualmente el nivel de 1500 puntos, habiendo caído más de un 60% en poco más de 2 meses.

Según Yannis Olziersky, broker de Intermodal, esta situación viene provocada por la sobrecapacidad de la flota de graneleros que se está generando a lo largo del último año, debido, por una parte, al elevado número de entregas y, por otra, al bajo crecimiento mundial en general y especialmente al descenso de la demanda por parte de China de materias primas, como carbón y mineral de hierro.

Esta situación está provocando ya un aumento significativo de los desguaces de graneleros. Olziersky asegura que, solo en el primer mes de 2015, se han vendido para desguace tantos graneleros Capesize como en todo el año pasado.

Asimismo, se está produciendo un descenso en la cartera de pedidos de graneleros. En primer lugar, por cancelaciones debido a falta de financiación para nuevos proyectos, en un mercado cuando menos incierto, y en segundo lugar porque, debido a la mayor fortaleza del mercado del petróleo y derivados, algunos armadores están negociando cambiar sus encargos de graneleros por petroleros.

Para los astilleros el problema es complejo y deben tener en cuenta los costes implicados, los aspectos técnicos y la relación con los clientes. Lo ideal sería solicitar la conversión de un buque cuando su proyecto aún no se ha iniciado. "Si se trata de grandes clientes y se puede negociar una compensación, entonces tal vez se pueda hablar", afirman desde Hyundai Heavy Industries. "(de lo contrario) una conversión no es fácil después de iniciarse los trabajos de proyecto”.

Pero como explican desde China State Shipbuilding Corp.: "Los armadores pueden solicitar la conversión en cualquier momento que deseen y los astilleros aceptarán, si aquellos están dispuestos a pagar el aumento de precio que corresponda".

En todo caso, Olziersky considera que los fletes debe tender a mejorar tan pronto se empiecen a notar los efectos del plan de fuertes inversiones en infraestructuras que ha anunciado el gobierno chino. Por eso, “la situación actual puede ofrecer grandes oportunidades de inversión a aquellos armadores que han esperado tranquilamente que llegase una ‘tormenta perfecta’ como esta”.

(13-2-2015)