Apoyo a las medidas de facilitación para impulsar el TMCD y también a las ayudas públicas, siempre que no distorsionen la competencia

De izquierda a derecha, los participantes en la primera mesa redonda de la jornada: Manuel Carlier, director general de ANAVE; José Alberto Carbonell, director general del Puerto de Barcelona; Ricard Font, secretario de Infraestructuras de Cataluña; Antonio Cancian, presidente de Rete Autoestrade Mediterranee; Emanuele Grimaldi, presidente del Grimaldi Group; José Anselmo, responsable de las AdM de la CE; Aurelio Martínez, presidente del Puerto de Valencia y Juan Riva, presidente de Grupo Suardiaz.

El pasado 29 de octubre el grupo naviero italiano Grimaldi celebró en Barcelona una Jornada técnica con motivo de la XIX edición de su Convención Anual Euro Med en la que, junto con más de 400 profesionales del propio grupo y sus agentes, se dieron cita unos 100 invitados, principalmente del sector del transporte marítimo de corta distancia, junto con administraciones y autoridades europeas, nacionales y locales.

La jornada contó con la presencia, entre otros, del presidente de Puertos del Estado José Llorca; los presidentes de los puertos de Barcelona y Valencia, Sixte Cambra y Aurelio Martínez respectivamente; así como Emanuele Grimaldi, presidente de Grimaldi Group; y Juan Riva, del Grupo Suardiaz.

En una primera mesa redonda, en la que actuó como moderador el director general de ANAVE, Manuel Carlier, se debatió, sobre los distintos modos en los que los poderes públicos pueden apoyar el desarrollo del TMCD. Por una parte, todos los intervinientes estuvieron de acuerdo en que es posible apoyar su desarrollo mediante “medidas facilitadoras” que eliminen obstáculos administrativos o reduzcan los costes del paso portuario, mediante la reducción tanto de las tasas portuarias como del coste de los servicios portuarios. José Llorca, citando un reciente estudio del Observatorio de los Servicios Portuarios reconoció que los movimientos de cargas ro-ro son caros en España respecto de otros puertos europeos “en España estos costes deben ir bajando para ajustarlos a las necesidades del TMCD”.

En relación con el uso de fondos públicos, Juan Riva afirmó que “sí son necesarios los apoyos con fondos públicos a navieras y armadores para el desarrollo de líneas Short Sea Shipping”. Para Riva, las ayudas directas, siempre que no distorsionen la competencia, son necesarias por el elevado riesgo que supone el lanzamiento o el aumento de frecuencia para un armador. Sobre la conveniencia de que sean a la oferta o a la demanda, opinó que depende de la situación del mercado, que actualmente es muy diferente en la fachada mediterránea que en la atlántica, donde la demanda es mucho menor.

Emanuele Grimaldi, estuvo de acuerdo con esta posición, recalcó que dichas ayudas no deben distorsionar la libre competencia y defendió las ayudas a la demanda, como el ‘ecobono’ italiano, que fomentan el uso del TMCD como alternativa a la carretera entre los transportistas.

Por su parte, José Anselmo, Administrador Principal del Equipo para el desarrollo de las autopistas del mar de la Comisión Europea, declaró que, si bien la UE no va a apoyar económicamente de forma directa la actividad de las navieras, dispone de 300 millones de euros, “para el desarrollo de estudios de promoción y medidas facilitadoras porque queremos mejorar la conexión de Oriente próximo y norte de África con el Mediterráneo”. Anselmo añadió que también apoyaría a las navieras en inversiones para algunos temas concretos como la mejora de su comportamiento medioambiental.

Desde la Administración Autonómica catalana, Ricard Font, secretario de Infraestructuras y movilidad de la Generalitat de Cataluña, destacó la necesidad de mejorar las infraestructuras de conexión de los puertos, en concreto las ferroviarias, para fomentar la intermodalidad y favorecer así la consolidación del TMCD.

El presidente del puerto de Valencia, Aurelio Martínez, planteó un enfoque más económico y explicó que es clave una demanda fuerte para gestar una oferta estable de TMCD . “De ahí las fuertes diferencias entre el desarrollo de las líneas de la fachada Atlántica y la Mediterránea”, declaró Martínez, ya que en su opinión hay elementos claves que han ayudado a la buena evolución de las líneas de corta distancia en el Mediterráneo, “como la población y la generación de cargas que demandan estos tráficos”.

4-11-2015