Acuerdo sobre el reglamento europeo de seguimiento de las emisiones de CO2 del transporte marítimo

El pasado 18 de noviembre, representantes del Consejo, Parlamento y Comisión, han acordado un texto definitivo en primera lectura sobre la propuesta de reglamento para el seguimiento, notificación y verificación de las emisiones de CO2 del transporte marítimo (Monitoring, Reporting and Verification, MRV).

Es importante precisar que no se trata de un sistema de “control” de emisiones (en el sentido de reducción de las mismas) sino que su finalidad es medir con la mayor precisión posible las emisiones de CO2 de cada buque individual.

A continuación el (complejo) calendario previsto es el siguiente: hoy, 27 de noviembre, el Comité de Representantes Permanentes (COREPER) dará su visto bueno al texto para su presentación al Consejo. El Comité de Medio Ambiente del Parlamento (ENVI) se reunirá el 3 de diciembre y se espera un apoyo unánime al texto. La presidencia del Parlamento informaría de ello al Consejo, de modo que los ministros de Medio Ambiente confirmen una “posición común”, previsiblemente el 17 de diciembre. Finalmente, el acuerdo deberá ser ratificado por el pleno Parlamento, a comienzos de 2015. En ninguno de estos pasos el texto podrá sufrir modificaciones, sino únicamente ser respaldado o rechazado en su totalidad.

Conforme al texto final, el sistema europeo de MRV comenzará a funcionar el 1 de enero de 2018 y afectará a todos los buques mercantes de más de 5.000 GT que escalen en puertos europeos, independientemente de su bandera, que deberán informar sobre sus emisiones de CO2, distancia navegada y cantidad de carga transportada.

Los armadores europeos, representados por ECSA, se han opuesto hasta el último momento a este último punto. Su secretario general, Patrick Verhoeven ha afirmado que “Existen dudas respecto a la confidencialidad y fiabilidad con la que se vayan a tratar los datos relacionados con la carga, además de otras relacionadas con quién tiene la responsabilidad y obligación de informar”.

No obstante, Verhoeven también ha reconocido que se han tenido en cuenta algunas de las propuestas de ECSA que contribuirán a hacer más racional y práctico el sistema de toma de información.

La realidad es que esta iniciativa europea viene a aportar muy poco valor añadido, ya que la Organización Marítima Internacional (OMI) se encuentra actualmente discutiendo un sistema análogo de toma de seguimiento de las emisiones para su aplicación global, por lo que ECSA siempre ha manifestado que, en lugar de desarrollar un sistema europeo, habría sido preferible que los Estados miembros de la UE se implicasen activamente en los trabajos de la OMI para conseguir implantar un sistema único en todos los buques.

Por el contrario, como viene siendo habitual en materias medioambientales, la Comisión, el Parlamento y, en menor medida, algunos miembros del Consejo, han urgido para que se alcanzase un acuerdo en primera lectura para conseguir que la Unión Europea se adelantase a la OMI en la implantación de este tipo de medidas, una política que el sector naviero europeo rechaza abiertamente: “Un sector tan internacional como el transporte marítimo se debe regular con normas globales”.

(27-11-14)