El descenso del precio de los combustibles no compensa el efecto de las ECAs en los tráficos de corta distancia

El pasado 1 de enero entraron en vigor las nuevas normas sobre contenido máximo de azufre en los combustibles marinos dentro de las ECAs. Dadas las grandes inversiones y las incertidumbres que persisten sobre el uso de depuradores de gases de escape (scrubbers) y sobre la utilización de GNL como combustible, la mayoría de los armadores optó por utilizar en las ECAs combustibles destilados (gas oil o diesel oil) de bajo contenido en azufre, cuyo precio es un 55% superior al del fuel oil.

Pero el desplome de los precios del crudo ha hecho posible que la factura energética para los armadores no haya aumentado como se preveía hace 6 meses. Según datos de Bunkerworld, desde julio del pasado año los precios de los combustibles marinos, arrastrados por los del crudo, también han caído: más de un 50%, de 620 $/t hasta los 299 $/t del pasado 7 de enero, en el caso del fuel oil; mientras el diesel oil, que entonces costaba 920 $/t, ahora es un 30 % más barato: 610 $/t. Es decir el combustible válido para la navegación en las ECAs cuesta hoy sensiblemente lo mismo que costaba el fuel oil pesado en julio pasado.

Sin embargo, por estas casualidades de la aritmética, los escasos armadores que optaron por adelantarse a las nuevas normas invirtiendo en scrubbers, están ahorrando unos 300 dólares por tonelada de combustible, sensiblemente lo mismo que preveían hace unos meses, con lo que tampoco pueden sentirse defraudados.

Aún así, no se puede decir que las nuevas normas no hayan afectado al sector. Los buques que además de navegar por ECAs lo hacen en otras rutas se ven obligados a cambiar de fuel oil a gas oil, con notables complicaciones incluso de seguridad.

Y no cabe olvidar que, para las navieras que sirven líneas de Short Sea Shipping dentro de las ECAs, existe otro problema. A pesar de que, gracias al mercado, sus costes de combustible prácticamente no han aumentado, desde julio del año pasado, el precio del combustible diesel para el transporte por carretera también ha bajado, alrededor de un 20%. Se trata de descenso menor que el de los combustibles marinos, debido a que éstos están libres de impuestos. En consecuencia, aquellas líneas en las que existe una alternativa de transporte por carretera ven su viabilidad económica sensiblemente amenazada, debido al descenso adicional de tarifas que hoy pueden permitirse los transportistas por carretera.

(8-1-2015)