Validada por RINA, la tecnología de Newlight Marine permite una reducción de emisiones de CO2 de hasta un 60%

La empresa californiana Newlight Marine Technologies ha desarrollado un sistema dual que permite utilizar hidrógeno como combustible complementario en motores marinos convencionales de fueloil. El sistema superó las pruebas de aceptación en fábrica (Factory Acceptance Test, FAT) llevadas a cabo el 25 de octubre en el laboratorio de motores de la sociedad de clasificación italiana, RINA.
El sistema fue sometido a diversas pruebas que reproducen condiciones de operación: distintos rangos de carga, variaciones de régimen, vibraciones y temperaturas extremas. También se comprobaron la trazabilidad de los materiales y los procedimientos de fabricación y control de calidad. La superación de este FAT facilita que otras sociedades de clasificación y autoridades acepten este sistema para la modernización de motores diésel convencionales.
La tecnología utiliza un módulo de inyección de hidrógeno integrado en el sistema de inyección de combustible del motor, que dosifica el gas junto con el diésel marino. El sistema incorpora un control de presión de hidrógeno de alta precisión y componentes para resistir la corrosión y la fragilización por la acción del hidrógeno. El sistema se controla a través de una red redundante y válvulas de corte rápido adaptadas al entorno marino.
Según los datos obtenidos en las pruebas, el uso de este sistema puede reducir hasta en un 30% el consumo de combustible y hasta en un 60% las emisiones de CO₂ del motor, al sustituir parcialmente el fueloil por hidrógeno. Las primeras pruebas de mar apuntan también a una posible reducción de las emisiones de NOₓ gracias a la mayor velocidad de combustión del hidrógeno, aunque estos resultados deberán confirmarse antes de su entrada en servicio comercial.
Newlight también destaca la facilidad de integración de esta tecnología. A diferencia de otras conversiones a combustibles alternativos, que suelen requerir paradas prolongadas y modificaciones en la cámara de máquinas, este sistema puede instalarse en una ventana de mantenimiento de 3 a 5 días, aprovechando en muchos casos la configuración existente. Los astilleros obtienen modelos CAD en 3D por adelantado para evitar conflictos de empacho y acelerar las aprobaciones de clasificación. Además, el fabricante ofrece actualizaciones remotas y monitorización en tiempo real del consumo y las emisiones.
En un contexto marcado por los objetivos de reducción de emisiones de la OMI para 2030 y 2050 y por la introducción de instrumentos como el EU ETS, la compañía presenta su sistema como una herramienta para mejorar el índice de intensidad de carbono (CII) de los buques y acceder a financiación verde. Newlight recuerda además que la tasa de renovación de la flota mundial ronda el 2% anual, por lo que la descarbonización solo mediante nuevos buques de cero emisiones sería demasiado lenta.
