Aumenta la violencia contra las tripulaciones, pese a la reducción de los incidentes de piratería a nivel mundial, según el informe del IMB

Los piratas somalíes tomaron como rehenes a 85 marinos entre enero y septiembre de 2026, el 94% de los 90 registrados en todo el mundo, según los datos recogidos en la edición más reciente del informe trimestral sobre piratería y robos a mano armada del International Maritime Bureau (IMB). En los primeros nueve meses del año se registraron 15 incidentes de piratería frente a las costas de Somalia, incluidos ocho buques secuestrados. Pese al preocupante aumento de los incidentes en esta región, los ataques piratas contra buques mercantes en todo el mundo para ese mismo periodo se redujeron hasta su nivel más bajo desde 1992, con 51 casos notificados, frente a los 116 en 2025.

Del total de estos incidentes registrados en todo el mundo, 36 fueron abordajes consumados, ocho buques fueron secuestrados, se produjeron cuatro ataques con disparos y tres intentos de abordaje. En el 86% de los casos, los atacantes consiguieron acceder a los buques, tanto fondeados como en navegación, y la mayoría de los abordajes se produjeron durante la noche. Además, en el 53% de los incidentes se identificó la presencia de armas.

Pese al descenso global de los ataques, la violencia contra las tripulaciones aumentó. Durante los nueve primeros meses de 2026, un total de 105 marinos se vieron directamente afectados por incidentes de piratería, frente a los 72 del mismo periodo de 2025. Además de los 90 retenidos como rehenes, cinco fallecieron, seis resultaron heridos, tres fueron amenazados y uno fue agredido.

El director del IMB, Michael Howlett, señaló que “aunque los niveles de incidentes se encuentran en su mínimo en más de tres décadas, el reciente repunte de la actividad pirata somalí recuerda que la amenaza persiste”. Asimismo, destacó que “los incidentes de este año también han demostrado que el cumplimiento estricto de las mejores prácticas de gestión (Best Management Practices, BMP) sigue siendo una de las medidas más eficaces para disuadir los intentos de secuestro de buques y proteger a las tripulaciones”.
Repunte de la piratería somalí
Según el informe, la mayoría de los buques secuestrados por piratas somalíes fueron liberados posteriormente con sus tripulaciones a salvo. No obstante, las autoridades de Puntlandia informaron a finales de septiembre de que cinco tripulantes habían sido asesinados y otros cinco habían resultado heridos antes de la liberación del petrolero de productos Honour 25, de pabellón de Palaos, secuestrado el 21 de abril de 2026.
El IMB advierte de que estos incidentes demuestran que los grupos piratas somalíes mantienen capacidad para atacar buques en la región, aunque su alcance y magnitud todavía están lejos de las operaciones de piratería en alta mar registradas entre 2008 y 2013. El organismo destaca que la aplicación de las recomendaciones BMP ha permitido frustrar varios intentos de secuestro, incluso después de que los atacantes consiguieran acceder a los buques.
Descenso de los incidentes en Singapur y el golfo de Guinea
En el golfo de Guinea se notificaron únicamente dos incidentes durante los nueve primeros meses de 2026, ninguno de ellos en el tercer trimestre. El IMB atribuye la reducción de la actividad a los esfuerzos de las autoridades de los Estados ribereños para reforzar la seguridad marítima.
También descendieron significativamente los incidentes en el estrecho de Singapur, con 13 casos entre enero y septiembre, frente a los 73 registrados en el mismo periodo de 2025. Pese a esta reducción, dos tripulantes fueron tomados como rehenes, otros dos amenazados y uno resultó herido. En más del 69% de los incidentes, los atacantes portaban armas de fuego o cuchillos. En los 13 incidentes reportados los atacantes consiguieron abordar los buques afectados.
En el archipiélago de Indonesia se registraron seis incidentes, frente a los nueve del mismo periodo de 2025. En uno de ellos se notificó la presencia de armas y un tripulante fue tomado como rehén.
Por el contrario, los incidentes aumentaron en aguas de Filipinas, donde nueve buques fondeados fueron abordados: seis en Manila y tres en Batangas, frente a ninguno en los nueve primeros meses de 2025. Durante estos ataques, dos tripulantes fueron tomados como rehenes y se identificaron armas en cinco casos.
Según Michael Howlett, “el descenso de los incidentes notificados en el golfo de Guinea y el estrecho de Singapur es alentador y refleja el impacto positivo de los esfuerzos sostenidos de las autoridades”. No obstante, insistió en la importancia de mantener la vigilancia y comunicar con rapidez todos los incidentes.
