Según la naviera, la medida apenas ha reducido el tráfico rodado y ha provocado un descenso del 30% en el número de pasajeros, por lo que reclama una revisión basada en criterios técnicos y una visión integral de la movilidad insular

Baleària considera que la restricción de entrada de vehículos por vía marítima en Ibiza ha tenido un efecto “nulo” sobre la saturación de las carreteras y, en cambio, ha provocado una reducción significativa del tráfico marítimo. Según datos de la compañía, durante el periodo de aplicación de la medida la naviera transportó un 25% menos de coches y un 30% menos de pasajeros.
El presidente de Baleària, Adolfo Utor, presentó los datos en una rueda de prensa en Ibiza, en la que señaló que el impacto medio de la restricción ha sido de solo 248 coches menos diarios llegados por mar. Una cifra “insignificante frente a un parque móvil de más de 96.000 vehículos y 16.000 coches de alquiler” según Utor, quien además afirmó que la medida “penaliza al transporte marítimo sin reducir la congestión vial” y advirtió que obligará a las navieras a ajustar su oferta, frecuencias y precios.
El presidente de Baleària instó a “una reflexión colectiva para abordar el problema de la saturación turística con mayor rigor y con medidas consensuadas y eficaces”. En su opinión, las cifras demuestran que el transporte marítimo no es responsable de los problemas de movilidad en la isla, “y sin embargo es el único castigado”.
Según datos del Ibestat (el Instituto de estadística de Baleares), en las dos últimas décadas el número de pasajeros del transporte aéreo hacia Ibiza ha aumentado un 96%, mientras que los llegados por vía marítima (sin incluir la conexión con Formentera) han descendido un 3% entre 2008 y 2024. En el mismo periodo, la población de la isla se ha incrementado un 90% y el parque móvil un 150%. Además, los datos de pasajeros mensuales muestran que el transporte aéreo es muy estacional frente al transporte marítimo, muy estable durante todo el año.
Baleària señala también que la aplicación de la normativa ha podido generar un efecto llamada, con un aumento de las matriculaciones de vehículos en la isla. Entre enero y agosto de 2025 se registraron 3.466 nuevos coches, un 60% más que en el mismo periodo del año anterior. Aunque no existen datos oficiales sobre los vehículos de alquiler, la compañía estima que su número se ha incrementado en proporción al crecimiento del tráfico aéreo.
La naviera considera que la restricción aplicada al transporte marítimo ha tenido un impacto desproporcionado sobre la conectividad y la economía insular, sin lograr una reducción apreciable del tráfico rodado. Baleària plantea que cualquier futura regulación sobre acceso de vehículos a las islas debería evaluarse “desde una perspectiva integral, considerando todos los modos de transporte y las necesidades de movilidad de residentes y visitantes”.
