
Entre enero de 2025 y junio de 2026, el número de buques con pabellón ruso aumentó un 36%, de 280 a 382, según un informe del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA) recogido por shipandbunker.com. De los 107 buques incorporados al registro durante ese periodo, el 87% ya estaba sujeto a sanciones antes de cambiar de bandera.
Este crecimiento coincide con la presión de la Unión Europea, Reino Unido y los EE.UU. sobre los registros abiertos para que retiren de sus pabellones a los buques sancionados de la denominada ‘flota fantasma’. “Los buques de la flota en la sombra están trasladándose al registro ruso a medida que se reducen otras opciones”, señala el informe.
Los datos muestran como buques que operaban anteriormente bajo otras banderas han sido vinculados al transporte de energía bajo pabellón ruso. Un total de 72 buques recién incorporados transportaron combustibles fósiles rusos por valor de 7.500 millones de euros hasta finales de junio de 2026.
Paralelamente, el número de buques de la ‘flota fantasma’ que operaban con falsa bandera descendió desde un máximo de 101 unidades en octubre de 2025 hasta 45 en junio de 2026. Aunque el registro ruso creció con fuerza en el conjunto del periodo, el ritmo de nuevas incorporaciones se ha moderado en los últimos meses: tras alcanzar un máximo de 25 buques en diciembre de 2025, cayó a tres en junio de 2026.
El estudio destaca el caso del metanero Arctic Metagaz, de pabellón ruso, que sufrió una explosión en marzo y permaneció a la deriva durante más de un mes en el Mediterráneo con 60.000 toneladas de GNL ruso a bordo.
CREA considera que este incidente plantea dudas sobre la capacidad de Rusia para cumplir sus responsabilidades como Estado de bandera. El informe recomienda reforzar los controles e inspecciones y ampliar el uso de datos de satélites y seguimiento de buques.
