
Los fletes spot de los gaseros GLP de gran porte (Very Large Gas Carriers, VLGC) han alcanzado niveles récord debido a la reorganización de los flujos mundiales de transporte marítimo de gases licuados del petróleo (GLP), tras la fuerte caída de los tránsitos por el estrecho de Ormuz. Según Clarksons Research, los fletes spot en la ruta Houston (EE.UU.), a Chiba (Japón), se han situado en 290 dólares por tonelada ($/t) y los fletes en time charter se han disparado hasta 170.000 dólares/día, el nivel más alto de la serie histórica.
Para Clarksons, la causa principal de esta subida es la sustitución de cargamentos procedentes de Oriente Medio por otros con origen en EE.UU. El estrecho de Ormuz canaliza habitualmente alrededor del 30% del GLP transportado por mar a escala mundial. Sin embargo, según datos de Clarksons y Veson Nautical, los tránsitos se mantienen un 90% por debajo de sus niveles normales, mientras que las exportaciones estadounidenses de GLP alcanzaron en abril un récord de 7 millones de toneladas (Mt), un 20% más que en marzo.
S&P también apunta a un máximo histórico de las exportaciones estadounidenses de GLP en abril, lideradas por el propano, y señala a China y Japón como los principales compradores en dicho periodo, con 457.000 y 460.000 barriles diarios, respectivamente.
Estos cambios en el origen de las cargas han aumentado la distancia media por viaje y, por tanto, la demanda en toneladas·milla, absorbiendo capacidad. Una parte significativa de las cargas de EE.UU. hacia Asia está evitando el canal de Panamá y navegando por el cabo de Buena Esperanza. La ruta por el Cabo supone unas 15.900 millas, frente a 9.370 millas vía Panamá, y cerca de 9.200 millas más que el itinerario tradicional entre la terminal saudí de Ras Tanura, dentro del golfo Pérsico, y Chiba. Además, el coste de algunos slots subastados para transitar por el canal de Panamá sin reserva previa ha superado el millón de dólares.
La disponibilidad inmediata de buques es limitada. Clarksons señala que el periodo de contratación se ha extendido ya a todo junio. El primer buque disponible se sitúa en torno al 20 de junio, mientras que cerca del 10% de la flota mundial de VLGC permanece a la espera en el golfo de Omán, frente a la costa occidental de India, o atrapada dentro del golfo Pérsico.
El repunte de los fletes llega tras una fase de elevada volatilidad. Los fletes spot comenzaron 2026 con una media de 73.631 dólares diarios, alrededor de un 50% por encima de la media de 2025, pero cayeron hasta unos 48.000 dólares diarios a mediados de marzo, coincidiendo con la paralización de la actividad en Oriente Medio y el encarecimiento del combustible. La recuperación posterior ha sido muy rápida. Veson Nautical prevé que la utilización de los VLGC alcance el 89,5% en 2026, apoyada por un crecimiento efectivo negativo de la oferta del -0,8%.
