
FOBAS, el servicio de análisis y asesoramiento de combustibles marinos de Lloyd’s Register, ha detectado en Singapur varios suministros de combustible con una huella química compatible con petróleo de esquisto procedente de Estonia. El aviso se refiere a combustibles analizados en las últimas semanas mediante técnicas de cromatografía de gases y espectrometría de masas (GC-MS), un tipo de ensayo que no forma parte del análisis rutinario aplicado a todos los combustibles marinos.
Según el informe, el componente de shale oil (esquistos) aparece ocasionalmente en mezclas de combustible marino, en particular en Singapur y en la zona ARA (Ámsterdam, Róterdam y Amberes). La novedad en los casos recientes es la proporción estimada: en algunos suministros, FOBAS calcula que el petróleo de esquisto podría alcanzar hasta el 25% de la mezcla. Pese a ello, los resultados ordinarios de laboratorio situaban estos combustibles dentro de especificación para la calidad ISO 8217 RMG380, sin valores especialmente elevados de sedimentos totales.
El problema se ha manifestado en operación. Los buques que consumieron combustibles en los que FOBAS confirmó la presencia de petróleo de esquisto han comunicado formación excesiva de lodos, obstrucción de filtros y, en un caso, incidencias en bombas de combustible. El laboratorio advierte de que, al no llevarse a cabo análisis químicos detallados en todos los suministros, no es posible determinar el alcance del problema. No obstante, a partir de las propiedades de otros combustibles y de suministros procedentes de las mismas gabarras y proveedores, FOBAS estima que otros buques habrían tomado combustible con distintos niveles de shale oil.
El aviso se produce después de que el laboratorio de pruebas de combustible VPS comunicara en abril un aumento de componentes asociados al petróleo de esquisto estonio en combustibles VLSFO suministrados en Singapur. En febrero y marzo de 2026, sus ensayos identificaron 90.000 toneladas de combustible entregados con compuestos de este tipo en concentraciones de 4.000 a 13.200 ppm. VPS señaló entonces que no había recibido informes de incidentes, aunque advertía de posibles efectos retardados por estabilidad, almacenamiento o limpieza del sistema.
FOBAS subraya que no todos los combustibles con petróleo de esquisto tienen por qué generar problemas, pero recuerda que existe un historial de inestabilidad y formación de lodos asociado al producto estonio. Su recomendación operativa es pedir al proveedor confirmación sobre el uso de shale oil en la mezcla, vigilar los resultados de sedimentos totales y el comportamiento del combustible en purificadoras y filtros, y consumir estos lotes cuanto antes para evitar almacenamientos prolongados.
