Los ataques se intensifican en la zona, mientras la OMI denuncia que 44 marinos siguen secuestrados

La operación militar de la Unión Europea en el mar Rojo y el golfo de Adén, EUNAVFOR Atalanta, coordinó la respuesta que permitió recuperar el control del granelero Golden Arsenal tras un ataque pirata registrado el 1 de julio, a unas 110 millas náuticas al nordeste de Bosaso (Somalia). Según EUNAVFOR, los asaltantes portaban fusiles de asalto y lanzagranadas RPG. El capitán detuvo el buque, activó la alerta de socorro y ordenó a la tripulación refugiarse en la ciudadela, siguiendo las prácticas de seguridad BMP-MS.
Atalanta mantuvo contacto con el capitán y la compañía y coordinó la intervención de fuerzas navales surcoreanas e indias. El INS Trikand desplegó un helicóptero y un equipo de abordaje que aseguró el buque, comprobó que los piratas ya no estaban a bordo y permitió salir a la tripulación. No hubo heridos, aunque se detectaron daños en equipos y estructuras. La misión confirmó además un segundo intento de ataque en las inmediaciones. Cabe recordar que actualmente el contralmirante Javier Vázquez Sanz de la Armada española está al mando de EUNAVFOR Atalanta.
En las últimas semanas, los ataques piratas se han multiplicado hacia las aguas de Yemen y el estrecho de Bab el Mandeb. El 1 de julio, hombres armados abordaron otro buque frente a Balhaf (Yemen) y dañaron los equipos del puente mientras la tripulación permanecía en la ciudadela. Ese mismo día, un petrolero comunicó la aproximación sospechosa de una embarcación con cuatro personas, 85 millas al sur de Balhaf.
En esa zona también se registraron múltiples incidentes durante el mes de junio. El 9 y el 15 de junio, un buque recibió disparos con lanzagranadas (RPG); el 17 de junio el equipo de seguridad de otro buque repelía el ataque de dos esquifes armados; y el 21 otro sufría un intento de abordaje por cinco individuos. El 5 de julio, la UKMTO recibió una alerta de un carguero atacado por “asaltantes armados desconocidos” a unas 30 millas al suroeste de Hodeidah, en la costa occidental de Yemen. Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI, informó asimismo de un ataque al granelero Lady Naeima, abanderado en Palaos. El buque pudo continuar viaje y su tripulación resultó ilesa.
Durante los últimos tres meses, la OMI ha contabilizado 24 ataques consumados o intentados en aguas del mar Rojo y el golfo de Adén. Al mismo tiempo, 44 marinos siguen retenidos a bordo de los buques MT Honour 25, Eureka y Sward.
El Honour 25, petrolero de productos abanderado en Palaos, fue capturado el 21 de abril con 17 tripulantes a bordo, diez de ellos pakistaníes. El Sward, con pabellón de San Cristóbal y Nieves, transportaba cemento de Suez (Egipto) a Mombasa (Kenia) cuando fue apresado cerca de Garacad (Puntlandia) el 26 de abril. El Eureka, petrolero químico y de productos con bandera de Togo, fue tomado el 2 de mayo frente a la provincia yemení de Shabwa y desviado hacia Somalia.
Domínguez advirtió de que los secuestrados se están quedando sin agua ni alimentos y viven bajo amenaza constante de violencia. “Su situación sigue siendo desesperada y les pido su apoyo para garantizar su liberación”, declaró ante el Consejo de la OMI. “Estos incidentes nos recuerdan de forma contundente que la amenaza que suponen la piratería y los robos a mano armada para la gente de mar no ha disminuido”.
