Los encargos caen un 47% respecto a 2024 poniendo de relieve la desaceleración del sector

La cuota de combustibles alternativos en la cartera de pedidos se mantuvo estable, en torno al 38%, durante 2025, según los últimos datos anuales de la plataforma Alternative Fuels Insight (AFI) de DNV, gracias fundamentalmente a los pedidos de portacontenedores y, en menor medida, de buques de pasaje y car carriers.
En 2025 se registraron un total de 275 pedidos de buques propulsados por combustibles alternativos (excluyendo los metaneros) lo que supone un descenso del 47% respecto a 2024. La caída fue generalizada en el mercado global de nuevas construcciones, que pasó de 4.405 pedidos en 2024 a 2.403 el año pasado
(-46%). La plataforma de DNV destaca los datos de contratación de buques portacontenedores: de 447 encargos en 2024 a 547 en 2025. Dicha cifra equivale a alrededor de un 49% del arqueo bruto total y un 68% de los nuevos pedidos de combustibles alternativos.
Los combustibles alternativos fueron la opción elegida por los armadores para sus nuevas construcciones, con un 58% del tonelaje propulsado por gas natural licuado (GNL), un 36% por combustibles convencionales y un 6% por metanol.
Para el director general marítimo de DNV, Knut Ørbeck-Nilssen, “la desaceleración de 2025 es indicativa de un año turbulento en el que fue más difícil tomar decisiones estratégicas, pero también refleja una reducción natural tras varios años de actividad extraordinaria en cuanto a pedidos. Aun así, en determinados segmentos se mantiene el impulso hacia el uso de combustibles alternativos. De cara al futuro, el progreso dependerá de una normativa eficaz y global que incentive la adopción de combustibles alternativos, cree condiciones de igualdad y fomente la competencia leal y la aplicación”.
En 2025, los buques propulsados por GNL lideraron el mercado de combustibles alternativos en todos los tipos de buques, con 188 pedidos y un 31% del arqueo bruto total. Los pedidos de metanol cayeron de las 149 unidades registradas en 2024 a 61, mientras que los de amoniaco y GLP tuvieron un aumento limitado.
Los pedidos de buques tanque para el transporte de GLP y etano cayeron un 73% entre 2024 y 2025. Del mismo modo, los graneleros, los petroleros y los quimiqueros registraron descensos pronunciados con respecto al año anterior, “lo que refleja un enfoque continuo en la rentabilidad y menos incentivos inmediatos para que los armadores se comprometan con los combustibles alternativos”, declaran desde DNV. Los pedidos de car carriers se detuvieron bruscamente tras varios años de fuerte actividad, con un descenso del 90% respecto a 2024.
Según Jason Stefanatos, director global de descarbonización de DNV: “La resistencia de la cartera de pedidos de combustibles alternativos en 2025 se debe principalmente a los cargadores, que han establecido sus propios objetivos de reducción de emisiones, a pesar de la ralentización del mercado y la incertidumbre normativa. Vemos que dan prioridad a las inversiones en las que existe una fuerte alineación entre la infraestructura de combustible, la certeza normativa y la viabilidad comercial, especialmente en el transporte marítimo de contenedores, donde el GNL y el metanol cuentan con el respaldo de cadenas de suministro establecidas y la demanda de los clientes”.
Para Stefanatos, segmentos como el de los graneleros o los buques tanque son más sensibles a los ciclos del mercado y a los costes de capital, lo que lleva a una preferencia por los combustibles convencionales hasta que se aclare el ciclo de vida de las emisiones y los incentivos normativos. “En la práctica, este entorno debería animar a los propietarios a centrarse en soluciones escalables, invertir en flexibilidad de combustibles y adoptar medidas de eficiencia energética específicas que puedan adaptarse a medida que evolucionen las políticas y las condiciones del mercado”, concluye.
La inversión en buques para el suministro de combustible continuó a buen ritmo, con 22 buques para el abastecimiento de GNL añadidos a la cartera de pedidos, a los que se suman otros capaces de suministrar metanol y biocombustibles. Estos avances indican una creciente confianza en las cadenas de suministro de GNL y en las emergentes opciones multicombustible, que reducen el riesgo operativo y respaldan la economía de la adopción de combustibles alternativos.
Los sistemas de propulsión eólica auxiliar (Wind Assisted Propulsion Systems, WAPS) registraron la entrega de 24 buques en 2025, con un total de 63 velas instaladas, lo que supone un ligero aumento con respecto a 2024, año en el que se entregaron 22 buques y un total de 49 velas instaladas.
Para obtener más información pueden consultar la página web plataforma AFI de DNV, afi.dnv.com

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