
El Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI), en sesión extraordinaria, concluyó su reunión los días 18 y 19 de marzo en Londres con una declaración de condena a los ataques contra buques mercantes en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, y con el mandato político de intentar articular, de forma urgente, un marco para un paso seguro que permita sacar de la zona a los buques y tripulaciones atrapados. El texto final de la declaración denuncia las amenazas a la navegación comercial, reclama una respuesta internacional coordinada y reitera que debe respetarse el principio de libertad de navegación establecido en el derecho internacional.
En su discurso de clausura de esta sesión extraordinaria, el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, hizo un llamamiento a la responsabilidad “de todos y cada uno de nosotros para demostrar que la inacción no es una opción, que las palabras por sí solas no bastan” y añadió que está dispuesto a iniciar de inmediato negociaciones para establecer, “un marco humanitario que permita un paso seguro para todos los buques y marinos atrapados. Sin embargo, para que esto se materialice, necesitaré la comprensión, el compromiso y, sobre todo, las acciones concretas de todos los países y partes interesadas pertinentes”.
La propuesta para el establecimiento de un corredor partió de varios Estados, entre ellos Bahréin, Japón, México, Panamá, Singapur y Emiratos Árabes Unidos, y se inspiró en el precedente del corredor del mar Negro, acordado por Rusia y Ucrania. Sin embargo, por ahora no hay un calendario ni detalles operativos cerrados y cualquier mecanismo dependerá de la aplicación voluntaria por las partes implicadas.
El Consejo pidió el cese inmediato de los ataques que afecten a marinos civiles y reclamó a los Estados miembros que “garanticen el abastecimiento continuo de agua, alimentos, combustible y otros suministros esenciales a los buques que actualmente no pueden abandonar la región”. Asimismo, les emplazó a facilitar cambios de tripulación y mantener las comunicaciones de los marinos con sus familias. También advirtió de los riesgos añadidos por la fatiga de las tripulaciones y por las interferencias y falsificaciones de señales GNSS en la zona.
Según diversas fuentes, en la actualidad hay unos 20.000 marinos a bordo de casi 2.000 buques atrapados en el golfo Pérsico.
El Consejo es el órgano ejecutivo de la OMI. Está presidido por el español Víctor Jiménez y compuesto por 40 Estados elegidos por la Asamblea de la OMI. Más de 120 países participaron en la sesión, incluidos los 40 miembros del Consejo.
