Estados Unidos y China contemplan la posibilidad de utilizar militarmente activos marítimo portuarios civiles

Un artículo publicado a finales de diciembre de 2025 en The War Zone, una publicación digital centrada en temas militares, de defensa y tecnología, incluía imágenes publicadas por China de un pequeño buque portacontenedores con un total de 15 contenedores en cubierta que contendrían varios sistemas de lanzamiento vertical de misiles (Vertical Launch System, VLS), radares y un sistema CIWS. El buque también podría transportar drones. El artículo señala que esos 15 contenedores tendrían una potencia de fuego equivalente al 63% de la que equipan los destructores de la clase Arleigh Burke de la Armada estadounidense.
Según el Center for Maritime Strategy, el uso de sistemas armamentísticos en contenedores no es nada nuevo, sin embargo, sí lo es verlos a bordo de buques mercantes de pequeño porte que de la noche a la mañana se pueden convertir en navíos de guerra (y viceversa). El caso hace referencia a China, pero tanto EE.UU. como Europa son conscientes del valor estratégico de la marina mercante y otros activos marítimos civiles ante la posibilidad de su uso militar y han desarrollado proyectos y marcos legales de actuación con una serie de puntos en común:
- Movilización de flota civil (o disponibilidad contractual): capacidad de fletamento, requisición o “puesta a disposición” de los buques, espacios de carga, equipos intermodales y servicios de gestión para contingencias.
- Puertos comerciales como nodos de despliegue: designación de puertos estratégicos (o corredores) y planes de capacidad de reserva (atraques, explanadas, accesos ferroviarios, rampas ro-ro, manipulación de cargas especiales y, en algunos casos, munición).
- Adaptación técnica “desde el proyecto”: estándares para que los buques civiles (sobre todo ro-ro y ferris) y obras portuarias sean compatibles con usos militares (cargas pesadas, rampas, calados, resistencia de explanadas, etc.).
Respecto a este último punto, según el US Naval War College, China ha publicado una serie de normas y estándares de proyecto y “requisitos de defensa” para los buques civiles, enfocados en los buques para el transporte de equipos y tropas como ro-ros y ferries. A través de su Ley de Transporte de Defensa Nacional (National Defense Transportation Law), China establece las bases para organizar y garantizar el transporte para defensa. En estas bases incluye la posibilidad de movilización y de uso de los medios de transporte civiles (entre ellas el transporte marítimo) y la exigencia de que estos cumplan una serie de exigencias para su uso militar. Asimismo, en su Reglamento sobre Movilización para la Defensa Nacional del Transporte Civil (2019) desarrolla mecanismos de movilización del transporte civil y da cobertura administrativa a la activación de los recursos.
En EE.UU. el uso híbrido de los recursos marítimos se fundamenta en un conjunto de leyes de la Marina Mercante y mecanismos de defensa que permiten disponer de flota civil y mantener una flota de reserva. Por ejemplo, las leyes federales para el mantenimiento de flotas de reserva para la defensa nacional con buques propiedad del Gobierno de activación rápida para operaciones de apoyo (Ready Reserve Fleet, RRF); el uso de buques privados con banderas estadounidense bajo acuerdos operativos (Maritime Securuity Program, MSP); o el VISA, un acuerdo voluntario para poner a disposición del Departamento de Defensa servicios y sistemas intermodales. Asimismo, el programa de puertos estratégicos administrado conjuntamente por el Departamento de Defensa y el Departamento de Transporte articula la capacidad de despliegue a través de 17 puertos comerciales y 5 militares designados como estratégicos.
Finalmente, el 19 de noviembre del año pasado la Comisión Europea, después de tres años de guerra en Ucrania, presentó su la comunicación: ‘EU Defence Industry Transformation Roadmap: Unleashing Disruptive Innovation for Defence Readiness’. Dicho documento propone la consecución de un ‘Espacio Schengen’ militar para permitir el movimiento de tropas y equipos a gran velocidad y escala a través de una serie de medidas generales, no específicas para el transporte marítimo:
- Eliminar las barreras normativas; por ejemplo, mediante un procedimiento único de autorización para el traslado de dispositivos militares en los 27 países de la UE.
- La creación de un marco de emergencia para procedimientos acelerados y acceso prioritario a las infraestructuras.
- La mejora de las infraestructuras de transporte, modernizando los principales corredores de movilidad militar de la UE para que cumplan las normas civiles y militares, e identificando y protegiendo nuevas infraestructuras civiles y militares estratégicas.
- Y compartir capacidades de transporte y logística.
Ante un entorno geopolítico cada vez más complejo, las dos grandes potencias mundiales son conscientes de la importancia de contar con la posibilidad de militarizar activos marítimos civiles. El sistema político chino permite una integración total de la legislación, la construcción naval, las navieras y los puertos para favorecer el uso híbrido y militar de los activos marítimos. La Administración estadounidense a través de legislación, contratos públicos y políticas comerciales está intentando favorecer el crecimiento de sus activos marítimos.
